“Familia”, la película
Alguien dijo una vez que el único error de Dios fue no haber concedido al hombre dos vidas: una para ensayar y otra para actuar. Pues bien, Santiago está dispuesto a remediarlo. Y es que en esta historia hay algo que encaja y algo que no encaja. Encaja que Santiago se levante como cualquier mañana, que su familia al completo le este esperando en la cocina de su casa, que le cante el cumpleaños feliz cuando aparece por la puerta, que le bese, le haga regalos, le gaste bromas, cariños. Lo que ya no encaja es que a Santiago no le guste el regalo de su hijo pequeño, que no le crea cuando le dice que le quiere y que por eso, solo por eso, le grite, le ponga en la calle y exija otro hijo mejor, que no lleve gafas y que no este tan gordo. Y a ser posible, se le parezca un poquito.
http://es.wikipedia.org/wiki/Familia_%28pel%C3%ADcula%29
El director y su obra. (Como os he dicho, en mi opinión, TODAS las películas de este director vale la pena verlas)
Fernando León de Aranoa nació en Madrid en mayo de 1968 y es licenciado en Ciencias de la Imagen por la Universidad Complutense de Madrid.
“Princesas” (2005), cuarta película de ficción que escribe y dirige, es además su primera experiencia como productor. Recibió 3 premios Goya de la Academia española de Cine a sus dos actrices protagonistas y a la mejor canción original, compuesta por Manu Chao, así como el premio Ondas al acontecimiento cinematográfico del año y el premio Protagonistas a la mejor película, entre otros. Participa en la sección oficial del Festival de cine independiente de Sundance. “Princesas“, vista en las salas cinematográficas por más de un millón de espectadores, fue la segunda película española mejor acogida por el público del año.
Escribe y dirige “Los lunes al sol” (2002), que obtiene cinco Premios Goya -Mejor película y Mejor dirección entre otros-. Gana la Concha de Oro a la mejor película del Festival Internacional de San Sebastián, así como los premios Fipresci, Fotogramas, Ondas, Jose María Forqué, Juan Antonio Bardem, Luis Buñuel, y el premio Ariel de la Academia mexicana de cine a la mejor película Iberoamericana, entre muchos otros. Protagonizada por Javier Bardem, fue la propuesta de la Academia del cine español para las candidaturas al Oscar a la mejor película de lengua no inglesa.
En 1998 escribe y dirige “Barrio“, que obtiene tres Premios Goya (Mejor dirección, Mejor guión original y Mejor actriz revelación), así como la Concha de Plata a la mejor dirección en el Festival Internacional de cine de San Sebastián, el premo Fipresci, Fotogramas, Jose María Forqué, Sant Jordi y Turia, entre otros.
Su ópera prima “Familia” (1996), película que escribe y dirige, recibe el Premio Goya a la mejor dirección novel. También gana el premio a la mejor dirección, el premio Fipresci y el premio del público en la SEMINCI de Valladolid, entre otros. Adaptada para la escena, su versión teatral ha sido estrenada en distintos países.
Con anterioridad escribe y dirige “Sirenas” (1994), su único cortometraje, premiado en varios festivales nacionales.
Fuera de España, los festivales de La Habana, Los Angeles, Miami, Houston, Ciudad de México, Gramados, Valdivia, Angers o Nantes han premiado sus películas.
Como documentalista, dirige en México “Caminantes” (2001), premiado en los festivales de La Habana, Los Angeles, Nueva York y Alcalá de Henares. Colabora como guionista en LA ESPALDA DEL MUNDO (1997) y en la dirección de IZBIEGLIZE (1994), rodado en los últimos meses de la guerra de Bosnia Hercegovina. Recientemente ha dirigido el documental BUENAS NOCHES, OUMA (2006) para Médicos Sin Fronteras, sobre el conflicto armado en el norte de Uganda, actualmente en postproducción.
Como guionista firma largometrajes como FAUSTO 5.0, INSOMNIO o CORAZON LOCO entre muchos otros. También programas como UN, DOS, TRES o los shows televisivos de MARTES y 13, y series de gran prestigio como TURNO DE OFICIO para RTVE.
Ha publicado varios relatos y narraciones breves, habiendo recibido por ellos el Premio Antonio Machado en dos ocasiones. Ha trabajado también como dibujante e ilustrador.
En 2004 funda su propia productora, REPOSADO.
http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Le%C3%B3n_de_Aranoa
Una crítica (¡OJO!: si queréis ver la película entera, es mejor que esperéis a leer esta crítica después de ver la película y que entonces la contrastéis con vuestras propias impresiones):
Probablemente sea Fernando León de Aranoa el director más en forma de nuestro cine actual, y sin duda es uno de los mejores guionistas. Curtido en la televisión, donde escribió guiones para programas (el concurso Un, dos tres, o los especiales de humor del dúo Martes y 13) o series (Turno de oficio), saltó después a la escritura para el cine, trabajando en películas como Insomnio, La gran vida, Por fin solos o la extraordinaria rareza Fausto 5.0, dedicándose más adelante a la dirección de sus propias películas, donde ha podido demostrar en toda su plenitud sus grandes cualidades como escritor de cine.
Su sorprendente debut fue Familia, de 1996, una peculiar historia en la que, al menos al principio, el espectador queda descolocado. Como cada mañana, Santiago (Juan Luis Galiardo), hombre maduro, se despierta a la misma hora de siempre, pero no es un día cualquiera. Es su cumpleaños. Como cada mañana baja a la cocina, donde se ultiman los detalles para el recibimiento del cabeza de familia, los cuchicheos se alternan con la preparación de los regalos y la disposición del desayuno. Las felicitaciones de su esposa, de sus hijos y de su madre se suceden, también la charla habitual sobre las horas a las que han vuelto a casa sus hijos mayores la noche anterior, los novios, etc., y comienza a abrir los regalos. Pero el de su hijo más pequeño le irrita profundamente, le insulta, le llama gordo, ¡y lo despide!
A partir de ahí, no tardamos en descubrir que todo es una farsa, que quienes aparentan ser la familia de Santiago, son sólo una compañía de actores contratada para hacerse pasar como tales por un hombre mayor, al que la vida ha tratado bien, de posición acomodada, pero que está solo. El empeño por que salga bien la representación, que se detalle con exactitud un día de típica celebración del cumpleaños que Santiago quiere celebrar, es el único pensamiento de ese grupo de actores que tendrá que afrontar la representación más extraña de su vida, dando muestras de sus dudas, sus inseguridades, de las diferencias generacionales entre los actores más mayores y los jóvenes, de las crisis que atraviesa la compañía, económica, y personal (el deseo de la “hija pequeña”, Elena Anaya, por abandonar a mitad de función, la crisis matrimonial entre la “esposa” de Santiago, Amparo Muñoz, y su marido, el “hermano” de Santiago, interpretado por el siempre efectivo Chete Lera), etc.
La situación provoca momentos hilarantes, como el interrogatorio por parte de Santiago a su hija acerca de las relaciones sexuales que mantiene con los chicos, sobre anciconceptivos, y son continuos los elementos que inducen a la confusión de si lo que vemos forma parte de la obra que se representa o corresponde a la difícil vida diaria de unos actores tan fracasados que tienen que ocuparse en ejercicios tan exóticos.
Pero las reflexiones últimas que promueve la película pueden resumirse en dos. En primer lugar, el problema de la soledad, cada vez más acuciante en una sociedad moderna que tiende al individualismo, por no decir al egoísmo, donde incluso las actividades de ocio empiezan a realizarse dentro de las cuatro paredes de casa. Una sociedad en que se pierde poco a poco el hábito del contacto humano, con las tiendas de autoservicio, las gasolineras de autoservicio, los cajeros automáticos multiuso…, donde, por cada persona con la que tratamos diariamente, interaccionamos con tres o cuatro máquinas cada día: ordenadores, televisiones, coches, etc. Hasta el punto que el personaje de la película intenta recuperar el calor humano que hace años que no siente utilizando una compañía de actores que simulen lo que no son, a los que incluso les demanda lo único que no puede fingirse, el amor o el cariño reales.
Pero además la película contiene un pleno valor metafórico. Nos encontramos con una historia que dice mucho de las auténticas relaciones familiares utilizando una familia falsa. Esta lograda paradoja pone sobre la mesa cuestiones como la incomunicación, la falta de cariño, las crisis personales, la hipocresía, las formas de educar a los hijos, las relaciones con un pariente mayor cuando es acogido en casa, la difícil relación con la familia política, cuestiones como la libertad de cada miembro de la familia y su manera de compaginarla con el conjunto, las diferencias de gustos, opiniones, y toda una serie de pequeños detalles, de reproches y recriminaciones, de pequeños odios que también forman parte de la convivencia familiar, que, o bien generan tensiones ocasionales, discusiones, palabras que no se querían escuchar ni tampoco pronunciar, o bien que, si no son expulsadas de vez en cuando, provocan estallidos mucho más violentos e incontrolados. Aunque, al mismo tiempo, contempla la familia desde una perspectiva amable, indulgente, como un cascarrabias al que puede perdonarse todo porque se comprende que es así. Es decir, la familia es como es, con sus cosas buenas y malas, pero inevitable, y en suma, el conjunto humano que nos guía y nos conforma como somos, para bien y para mal.
En el fondo, la película es una historia muy triste contada en clave de comedia, convirtiendo lo patético en cómico, y el visionado deja una profunda sensación agridulce, de sonrisas amargas, de humor ácido pero tierno. La película añade además el mérito de utilizar la sencillez como vehículo de transmisión, unos diálogos naturales, una puesta en escena mínima, sin artificios ni despliegue de medios innecesarios.
Una pequeña joya que invita a pensar cómo nos comportamos en nuestra vida cotidiana desde un punto de vista amable, pero señalando los problemas y las contradicciones.
http://39escalones.wordpress.com/2007/07/19/cine-para-pensar-familia/
Todavía no hay comentarios
Replica
